Ciberseguridad en salud: 6 prácticas para proteger la continuidad de su operación

La tecnología es una parte crítica de la operación diaria de una institución de salud. Servidores, estaciones de trabajo, redes y sistemas almacenan y procesan información que debe permanecer disponible, protegida y recuperable.

Por eso, la ciberseguridad no debería considerarse únicamente una responsabilidad del área de IT, sino parte de la continuidad operativa de la institución.

El National Institute of Standards and Technology (NIST) propone, a través de su Cybersecurity Framework (CSF) 2.0, un enfoque estructurado para gestionar y reducir los riesgos de ciberseguridad. El marco se organiza alrededor de seis funciones: Govern, Identify, Protect, Detect, Respond y Recover.

1. Conozca qué necesita proteger

El primer paso es identificar los sistemas, equipos, información y servicios que son críticos para la operación. En un entorno de imágenes médicas esto puede incluir servidores, almacenamiento, estaciones de diagnóstico, modalidades, sistemas RIS/PACS y las conexiones entre ellos.

No se puede proteger adecuadamente aquello que no se conoce o no se controla.

2. Mantenga sus sistemas protegidos y actualizados

Mantenga actualizado el software, instale los parches disponibles, utilice soluciones de protección contra malware, cambie contraseñas predeterminadas, utilice contraseñas robustas y habilite autenticación multifactor (MFA) cuando esté disponible.

Una vulnerabilidad conocida que permanece sin corregir puede convertirse en un punto de entrada innecesario a la infraestructura.

3. Realice backups y compruebe que funcionan

Realizar copias de seguridad regularmente es fundamental, pero también lo es protegerlas y comprobar periódicamente que la información puede recuperarse correctamente.

La pregunta no es solamente “¿Tenemos backup?”, sino “¿Estamos seguros de que podemos recuperar nuestra información cuando la necesitemos?”

4. Detecte antes de que el problema sea mayor

Monitorear servidores, almacenamiento, accesos y otros componentes de la infraestructura permite identificar comportamientos anormales y actuar oportunamente.

En una operación clínica, detectar tempranamente un problema puede ayudar a reducir su impacto sobre la disponibilidad de los sistemas.

5. Esté preparado para responder

Ninguna infraestructura puede asumir que está completamente libre de riesgo. La institución debe conocer previamente qué hacer, quién debe actuar y cómo mantener o recuperar la operación cuando ocurre un incidente.

Responder de forma organizada puede reducir el impacto de un incidente sobre la operación.

6. Prepárese para recuperar la operación

La ciberseguridad también significa estar preparado para volver a operar después de un incidente. Procedimientos de recuperación, backups verificados y responsabilidades claramente definidas son componentes esenciales de una estrategia de continuidad.

Proteger es importante. Poder recuperar la operación también lo es.

La seguridad es un proceso continuo

Las amenazas, la tecnología y las organizaciones cambian. Por eso, la gestión del riesgo de ciberseguridad debe entenderse como un proceso continuo de revisión, adaptación y mejora, no como una acción que se realiza una sola vez.

En Visual Medica creemos que proteger la tecnología que soporta la imagen médica es también proteger la continuidad de la atención.

¿Cuándo fue la última vez que su institución revisó estas medidas?

Conozca las recomendaciones de NIST sobre ciberseguridad

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